Sin abrigo (Parte 2)

Durante el camino de regreso, solo hubo adulaciones para mi persona y una que otra tos falsa, los pañuelos del coche se terminaron, pues el escurrimiento nasal era real.

Al llegar a casa, metí las maletas de la invitada a la alcoba que no hace mucho ocupara. Ellas se dirigieron a la cocina a preparar merienda y un té que acostumbraban en las temporadas de gripe.

Al ir a su encuentro, me platicaban las peripecias que habían hecho en el día. La merienda quedó lista y la degustamos acompañada de una botella de vino, las risas de las bromas realizadas de mi persona a ellas ocuparon el espacio de la vivienda.

Mas el momento crucial habría llegado, las dos comenzaron a bostezar y se dijeron era hora de dormir; Justo al unísono bajando la cabeza y jugando con el corcho de la botella dije:

  • ¡Nadie se duerme!, ¡Por si las señoritas no se percatan, no soy tonto, el resfriado de ambas es por su descuido!, ¡Esa tosecilla en el carr0…. Por Dios! ¿En verdad?. ¡Ambas están castigadas, así que vayan a la alcoba que ya iré con ustedes!.

Mientras pronunciaba palabras, el nerviosismo en ellas aumentaba, y al indicarles que fueran a la alcoba no reclamaron.

Rubí se sentó en la cama, mientras Fanny se paseaba comiéndose las uñas frente a ella, sin despegar los ojos al espejo de cuerpo completo al pasar por él.

  • Rubí: ¡Podrías hacer el favor de sentarte!
  • Fanny: ¡Disculpame, apenas he llegado y ya me eh ganado un castigo!
  • Rubí: ¡No es la primera vez que nos sorprende!

Al llegar a ellas Rubí se hunde más en el colchón por el peso de subir las piernas y compactarse, Fanny se pega a la pared y no para de revisar cada movimiento que haga.

Al cerrar la puerta a mis espaldas, me cruzo de brazos y las admiro un poco, el  nervio de ellas y el ambiente que se crea bajo esas circunstancias es encantador.

  • ¡Aquí las cosas que se mencionen deberán tener un sustento!. ¡Así que las dos se acostarán boca abajo en la cama que empezaremos con la revisión y veremos que tan real es el resfriado que traen!.

No habría discusión, lentamente pero sin detenerse realizaron la indicación. Rubí quedó a la derecha y Fanny a la izquierda. De la parte inferior de mi buró extraje mi maletín médico, al abrirlo extraje el porta termómetros y extraje el termómetro rectal, tomé una benzalera y lo puse a esterilizar. Del baño tomé el recipiente de la vaselina y limpié el termómetro con torundas con alcohol.

Fanny al ver aquello se levantó y se tiró en el suelo llorando, Rubí permaneció en su lugar y tomó las sábanas bajo sus manos y mordió la almohada.

Tomando el pantalón de pants, por los costados le pedí que levantara su cadera levemente a Rubí, su pantalón descendió sin problema alguno, las rodillas fueron el destino de ellos. Cubriendo sus glúteos una prenda íntima de algodón en forma de bikini de un color turquesa me saludaron. Nuevamente los tomé de los costados y los descendí hasta que hicieron compañía a los pantalones. Tomándo una toalla húmeda y otorgando una nalgada en la nalga derecha le indiqué no moverse; Abrí sus glúteos con la mano izquierda y con la derecha haciendo un movimiento en “J” introduje el bulbo de mercurio sobre la vaselina y procedí a la inserción del mismo en el canal anal. El ano se contrajo y se acompañó de un gemido apagado por las sábanas…

….continuará

Dr. Axtrexal

Anuncios

2 comentarios to “Sin abrigo (Parte 2)”

  1. Jooo lo has cortado en lo mejor…¡Quiero maaaaaas!

    Dama

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: