Archive for the f/f Category

A.R.C parte 2

Posted in A.R.C, Blog, Castigo, f/f, m/f, Relatos on 21 septiembre, 2016 by The Spanking Skull

Ella contemplaba como su hija se encontraba llamándola y pidiéndole que intercediera por ella. Pero nunca recibí indicación alguna de que me detuviera.

Las nalgadas dejaron de caer en su trasero y mis manos descanzaron sobre su espalda baja y sus posaderas. Un ligero quejido se ahogaba en el cojín del sillón, el cuál se apretaba sobre su rostro.

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Diario de Verónica – Parte VI

Posted in Blog, Castigo, f/f, Medical, Relatos on 4 mayo, 2015 by The Spanking Skull

Luego de la fuerte consulta donde una vez más sucumbí en la pena y el dolor salimos de la consulta, mi cara era de drama, vergüenza e ira. No solo por el dolor sino por la vergüenza de la sonada de mis nalgas delante de esa doctora. Llegué a mi recamara con ganas de estallar a llorar del fuerte dolor que aún estaba por venir.Y entro ella con compresas mentoladas a lo que pidió de manera autoritaria que me despojara mis nalgas de mis braguitas. Sigue leyendo

La paliza de mi vida

Posted in Blog, Castigo, f/f, Relatos on 23 abril, 2015 by The Spanking Skull

Mi madre siempre ah sido una mujer muy simpática y cariñosa.Pero cuando se trata de faltas de respeto o de calificaciones, es muy severa.Una tarde de viernes, le pedí salir con un chico.Me dijo que si, pero que tenía como hora límite para llegar a las 7 pm.Yo me fui feliz de la vida y al llegar donde el chico, me propuso quedarnos en su casa, que estaría sola hasta el sábado.Como yo sabía que mí mama no me iba a dejar, no le avise y acepte la invitación.Dieron las 7, y mi madre no paraba de llamarme. Sigue leyendo

Diario de Verónica – Parte V

Posted in Blog, f/f, Medical on 22 enero, 2015 by The Spanking Skull

Subimos los 4 pisos en el elevador y nos encontramos con el pasillo solo y desolado que nos llevaba al consultorio, pintando entre gris claro y gris oscuro, el olor a alcohol se aproximó al entrar al él, donde la secretaria nos anuncio, teniendo una persona por delante, la cual en pocos minutos salió sonriente y entusiasta, comportamiento que nunca tenía yo al salir de esa clandestina y tormentosa puerta y habitación.

-¡Pasen, pasen adelante, como sigue la enfermita hola Margaret, adelante!

Pasamos y la doctora enseguida llamó al laboratorio para que nos hicieran llegar las pruebas de laboratorio a la brevedad posible. Mientras las esperábamos, me mando a quitarme toda la ropa y ponerme una batica rosada con abertura por detrás. Me retiré y obedecí tras una mirada de anda, de Margaret, sabía que nada bueno venia, salí con la bata, y me mando a pesar, me monte en el peso, y me sostuvo las dos nalgas firmes con una mano, mientas me dijo:

-¡No has aumentado de peso y debes aumentar, Margara ¿Cómo se ha portado esta jovencita con el duro tratamiento que le estas aplicando?

Margara dijo:

-¡Sin muchos comentarios, me cuesta que colabore y no apreté al introducir el liquido! 

A lo que ella contestó:

-¡Ya me doy cuenta por los moraditos en esas nalguitas duras y paraditas, baja querida ya apunte tu peso!

En seguida entro la secretaria con un sobre sellado que contenía mis análisis. La doctora dijo excelente que llegaron los resultados, siéntate mi niña al lado de margara mientas vemos como estas.

-¡Uy que mal estamos avanzando, muy lento, me temo que el tratamiento será más severo y seguiremos conjuntamente con vitaminas intramuscular, me temo mi niña, pero no has mejorado, ¿Es que no comes bien?

Mire a margara quien dijo:

-¡Ese es el problema deja la comida y no hay manera, no es una bebé a la que puedo obligar con la comida!

La doctora dijo:

-¡Pero podemos obligar con las rudas pullas que odia a ver si no nos va a colaborar!

Mis lágrimas salieron, Margaret me dijo:

-¡levántate!

-¡no, no quiero!

-¡hazme caso!

Me amaso las nalgas desprotegidas, mientras me decía:

-¡Que dolor me da tener que castigarte una vez más delante de una persona extraña a mi regazo querida!

-¡no, no!

Un empujón y caí en sus piernas y 10 azotes cayeron sin parar mientras me decía:

-¡te lo advertí!

-¡ayyyyyyyyyyyyyyy!

Apreté y apreté,  me levantó y la doctora me acostó en la cama boca abajo y como un ritual mas, me puso el termómetro. No entendía que hacía en mi huequito estrecho.

No tenia al menos fiebre pero me dijo:

-¡Quédate así, que vamos a comenzar ya con la aplicación de vitaminas combinadas con el hierro, buenas nalgas tienes menos mal porque ahora es que comenzamos a corregir esos hábitos de mal comer con el uso de medicamentos!

No sabía si llorar, si callar, la bata cayó al piso y quedé completamente desnuda humillada delante de esas dos mujeres apoderadas de mi integridad. Margaret se paró del otro lado de la cama y me sobó ambas mieles, ya que ambas iban a ser sometidas.  La doctora preparó las vitaminas medicamentos lechosos compuestos en una jeringa de 5 cc, paré mi colita en señal de resistencia y Margara, me sometió tomándome la base de las nalgas y me dijo:

-¡Aflojaras o te doy otros azotes en público, vamos linda, flojita, pon esas dóciles nalguitas flojitas vamos!

No me quedó otra, cada nalga fue castigada, los complejos vitamínicos me aleccionaron, llore y llore como pequeña, apreté sin querer, y mi cacera me sometía duro para que evitara moverme y finalmente salí de allí con los cachetes traseros y delanteros rojo de la pena y la rabia de seguir con ese calvario de eventos humillantes.

Continuará…

Relato enviado por: Verónica Spankee

Diario de Verónica – Parte IV

Posted in Blog, f/f, Medical on 19 enero, 2015 by The Spanking Skull

Como pude me vestí con ropa cómoda deportiva, y zapatos cómodos también deportivos y salí recién bañada del cuarto ya para irnos, bajamos en el elevador de cargo ya que el otro estaba descompuesto, me tomó una mejilla y me dijo:

-¡Sabes que me duele tanto como a ti castigarte y aplicarte ese duro tratamiento pero sino colaboras no puedo hacer nada más que yo misma corregirte!

A la vez que me hablaba pasaba su mano áspera por mi pants deportivo. Nos bajamos en el sótano y fuimos directo a su coche nuevo. Manejó como siempre, muy bien y pendiente del trafico y las paradas peatonales, el día estaba lluvioso y frio, y la clínica quedaba solo a 15 minutos con tráfico. Mi garganta hacía un nudo cuando el coche cruzaba al estacionamiento de esa clínica semi-moderna, donde la doctora Lumbar tenía su frio consultorio. Llegamos, Margara se estacionó, saludó a la personas del estacionamiento y se acerco a mí de manera imprevista y me dijo al oído:

-¡Te comportas, pase lo que pase te comportas, no quiero llantos, no quiero quejas, hoy te harán un chequeo general, así que colaboras al quitarte toda tu ropa y acostarte en la cama clínica sin oponerte a nada, ya sabes que no me gusta sonarte esas posaderas rosadas y lindas delante de la doctora no es la primera vez que lo hago así que camina y compórtate como una niña bien portada!

Continuará

Relato enviado por: Verónica Spankee

Diario de Verónica – Parte III

Posted in Blog, f/f, Medical on 16 enero, 2015 by The Spanking Skull

Trascurrió una semana donde traté por todos los medios de no poner quejas tras la comida para evitar castigos, pero en ocasiones me era inútil me costaba comer bien, y la debilidad hacia que saliera mi rebeldía y mi mal humor. Una mañana desperté con un poco de frio pues la manta que me protegía fue bajada sigilosamente por Margara, quien me desprotegía mis posaderas para contar el tratamiento, cuando la sentí en mi espalda, reaccione al mismo tiempo que apreté y puse mi mano en mis dos nalgas. Margaret  me dijo:

-¡Mi niña quieta que el tratamiento no se ha terminado, y las comidas no las terminas de tolerar. Colabora y quédate sin nada de la cadera hacia abajo, tienes 5 minutos ya vengo, te quiero encontrar así, sin tu pants de dormir y braga boca abajo, y sin desobedecer, cuando entre a la habitación quiero que estés tal como te estoy ordenando!

Habiendo pasado por palizas hasta parada apoyada de la pared y en frente a la doctora que llevaba mi caso médico, no desobedecí, sentía mucho frio  y la sensación de humillación era grande. 5 minutos después estaba ella allí con su cara seria y fría, la jeringa preparada en una charola de metal,  apreté todo mi ser y la almohada trago mi cara, cuando me percate de dos azotes secos en la cola. Sin contemplación lloré y me dijo a la vez:

-¿Te duele?, entonces ¿Porqué no comes bien?, ¡te aplicare el hierro pero aflojaras esas mansas nalgas, e iremos por tus nuevos exámenes y a la doctora, así que afloja, las quiero flojita!

Decirme esto y aflojar fue instantáneo y la inyección callo en mi nalga derecha la cual tocaba y fui sometida por mi cacera una vez mas quien se preocupaba por mi salud.

-¡Ya tranquila mi princesita ya casi termino no me aprietes la colita!

Llore, llore y llore al tiempo que me dijo:

-¡En señal de castigo te vas a quedar así unos 15 minutos luego te bañarás y en 30 minutos iremos en mi coche al médico, espero que tengas mejores resultados en esos análisis pero me temo que esas nalguitas las veré por mucho tiempo más, porque no colaboras a la hora de comer!

Me quedé allí humillada con mis nalgas rojitas, y a la espera de que pasaran los 15 minutos mientras lloraba y sobaba mi colita.

Continuará…

Relato enviado por: Verónica Spankee

Diario de Verónica – Parte II

Posted in Blog, f/f, Medical on 13 enero, 2015 by The Spanking Skull

Clara tenía mucho miedo aquella mujer la poseía con la mirada.

-¡Has estado anémica y de mal comer vístete que vamos al médico!

Decirme esto y bajarme las bragas fueron dos cosas.

-¡Me temo que esas rebeldes nalgas serán castigadas por tus malos hábitos alimenticios!

Mientras una buena sobada y nalgada seca cayeron sobre mis cálidas nalguitas heladas. Sin desobedecer me vestí para hacerme los chequeos que finalmente determinaron una anemia severa. A lo que esa mujer dijo

-¡Así te quería ver, asustada, sin aliento y en el más grande de tus temores, las ampolletas, pero mil y una vez te repetí que comieras o ese culito iba a pagar las consecuencia ahora prepárate!

Yo no decía nada solo sabía que ella iba en serio. La doctora hizo una llamada a la farmacia y en pocos minutos las inyecciones llegaron, y mi colita estuvo dispuesta con todo el miedo para la primera aplicación, Margara mi cacera amiga y confidente se encargo de volver a desproteger mis bragas me dio un beso materno en cada una de ellas y me dijo:

-¡Princesa afloja lo mas que puedas esas nalguitas, y veras que no dolerá y con una buena alimentación en pocos días serán menos,  te consentiré siempre y cuando aflojes no llores y no me corretees por la casa!

En eso el olor a alcohol se apodero del consultorio y Margara me sujeto la base de las nalgas y me dijo:

-¡Quieta relájate dije, “Señorita de mal comer”!

Hice caso, y las lágrimas corrieron por mi rostro el hierro quemó las doradas nalgas que hacia meses no eran pinchadas, me aferré a la camilla e hice caso. Margara tiene mano dura y no le apena castigarme delante de sus amigas médico, llore en silencio, ella me sobó me dijo:

-¡Buena niña a vestirse y a prepararse para una sana alimentación y para pelar esas suaves nalguitas una vez al día en mi recamara! ¡vámonos!

Me vestí salí de allí con mucha vergüenza y sobándome la nalga, cosa que ella vio y dijo:

-¡Mi pobre jovencita hoy no se salvó de mostrar esas duras nalgas, tranquila al llegar a casa agua de manzanilla te colocaré con las nalguitas descubiertas, vas a estar en mi recamara durante todo el tratamiento, sin desobedecer!

Llegamos me tumbe en la cama tras una orden y me colocó compresas heladas en la nalga, mientras me decía que pucheros mas malcriados, deja que te pinche yo que ni vas a apretar ni me vas a corretear. Al día siguiente me desperté con el ruido del segundo día de tratamiento, la agua ya casi lista, y me dijo:

-¿Qué hace una buena niña?

Me baje las bragas y allí estaba ella dócil y dura con unos buenos azotes por el mal comer y pinchando mi nalga.

Continuará…

Relato enviado por: Verónica Spankee